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lunes, 7 de octubre de 2013

"Countdown" para la sustentación de la tesis: D-3

Este fin de semana ha sido mentalmente agotador, tomando en cuenta que ya no estoy acostumbrado al estudio intenso (hace un año que terminaron las clases). El objetivo era darle una leída completa al documento de tesis, empaparnos nuevamente de su marco teórico, la literatura que se revisó en su momento, la investigación, el trabajo de campo, etc. Ayer domingo por la noche, nos conectamos un rato para acordar cómo nos distribuiremos los temas para la sustentación. A mí me tocó los capítulos III y IV: Metodología de la Investigación, y Presentación y Discusión de Resultados.


Y como no está demás una ayudita "extra", busqué y encontré algunas fórmulas extra-académicas que podrían sernos útiles. Se trata de dos santos patrones de los estudiantes: Santo Tomás de Aquino (1225-1274) y San José de Cupertino (1603-1663).


Así que... este miércoles, todos diremos... "¡Por Santo Tomás, mañana aprobarás!"... porfis!!!  :(

viernes, 4 de octubre de 2013

"Countdown" para la sustentación de la tesis: D-6

La misión de hoy (de mi lado) era averiguar bien qué implicaba tener que sustentar la tesis virtualmente.

Me comuniqué con el área de Sistemas de Centrum, quienes me explicaron que habían dos opciones: Adobe Connect o Skype, en ese orden de preferencia. Ya sea para uno o para el otro, los tips técnicos eran:
  1. Asegurar un ancho de banda (conectividad a Internet) estable y suficiente. La chica de Sistemas me sugirió que me conectara con cable de red (no con WiFi).
  2. Conseguir headsets o audífonos; es decir, que no utilizara los parlantes de la laptop, para evitar el acople del audio de retorno.
  3. Hacer las pruebas de conexión  un día antes de la sustentación. De hecho, ya programamos una prueba para el miércoles.
Ante mi preocupación acerca de estar (o poner a mi grupo) "en desventaja" por hacerlo de esta manera, lo que me comentó fue que no soy el primero que lo hace bajo esta modalidad —que es una práctica bastante común dados los programas internacionales que maneja la escuela—, y que incluso se han dado sustentaciones virtuales con todos los integrantes de un grupo (cada uno en ubicaciones distintas) sin ningún problema.

Como me decía hoy uno de mis compañeros, "sabemos que estamos corriendo riesgos"; lo que queda es asegurarnos de que estamos tomando en cuenta todas las medidas de mitigación posibles para evitarlos. 

martes, 1 de octubre de 2013

¿Será cierto esto… o no será cierto esto?

H. G. Wells
Llega un momento en que la paciencia se agota, en que la dejadez administrativa toca fondo, en que la impotencia llega a nublar la razón y la cordura. Bueno, yo aún no he llegado a ese momento (no puedo afirmar lo mismo de algunos de mis compañeros de grupo de tesis), pero soy testigo de que las continuas demoras por parte de Centrum están haciendo ya muy tortuoso nuestro camino hacia la ansiada sustentación (y ulterior obtención del grado de magíster).

El capítulo de hoy se llama: “¿Será cierto esto… o no será cierto esto?”. Y es que este mes de octubre se cumplirá 1 año de que egresáramos de las aulas de Centrum. Hace un año, luego de terminar clases en octubre de 2012, presentamos a nuestro asesor el séptimo entregable (tesis completa), y tras darnos sus recomendaciones, nos indicó que la fecha tentativa de sustentación sería en el mes de diciembre. 

El asunto es que, hoy, después de 11 versiones preliminares en total, luego de corregir las "¿últimas?" observaciones a la tesis (otra vez), tendremos que imprimir —a full color— (y anillar) 3 copias de la tesis (otra vez) para llevarlas hasta Centrum (otra vez), para que nos puedan dar (ojalá que ahora sí) una fecha de sustentación.

Por lo expuesto en el primer párrafo, mañana miércoles iremos (los cuatro) a entregar en persona las 3 copias finales a nuestro asesor de tesis, y a su vez conversaremos con el profesor Alfredo Graham, quien tiene a cargo la Oficina de Calidad Académica, para exponerle nuestro caso y definir con mayor certeza los siguientes pasos.

Yo sigo teniendo fe y aún mantengo el buen humor, y aunque soy criticado por ello, creo firmemente en la frase del escritor, novelista, historiador y filósofo británico Herbert George Wells: “la crisis de hoy es el chiste de mañana”.

lunes, 12 de agosto de 2013

La espera desespera... y a veces, indigna

La gota que derramó el vaso fue el comentario que una compañera de la maestría: "Yo no entiendo q pasa con la coordinación. Por ejemplo, nuestro asesor no nos contesta los mails nunca, y eso que ese asesor es el 2do, xq al primero lo cambiamos xq jamas nos atendía :s". Y no se trata de dejar mal a la institución ni a la personas: se trata de buscar oportunidades de mejora... y bueno, mejorar, ¿no?

El nuestro no era el único caso; compañeros de otros programas, y ahora mis propios compañeros de maestría, confirmaban que en verdad la oficina administrativa de tesis de Centrum dejaba bastante qué desear. No solo me refiero a la demora para la revisión de los avances de tesis, lo cual hasta cierto punto podría ser entendible —y depende más de tu asesor—; es la insuficiente disposición y lo poco expeditivo que resulta el proceso.

Nosotros terminamos las clases de la maestría en octubre del año pasado. Nuestro grupo de tesis terminó de redactarla en diciembre, aproximadamente. A partir de allí, vinieron simplemente ajustes de forma, a lo largo de los primeros cinco meses del año (dos avances más), aunque parezca increíble. En la última revisión con nuestro asesor, se nos hizo cambiar (recién) prácticamente toda la sección de Recomendaciones, y bueno, también resultaría entendible. Desde ese entonces (junio) a la fecha, estamos a la espera que nos programen una fecha de sustentación.

Como decía otra compañera —acercándose el mes de octubre—: "Creo q tendremos un almuerzo de aniversario de fin de clases antes de la sustentación..."

viernes, 7 de junio de 2013

Entrega de las 3 copias espiraladas: T-5

En el mismo instante en que el ministro de Justicia anunciaba a todo el país que el presidente Humala había decidido no ejercer su facultad para otorgar el indulto humanitario al ex mandatario Alberto Fujimori, me encontraba en camino a Centrum, llevando las tres copias de la tesis —impresas en full color por Evelyn Pilar Lozano y espiraladas por Óscar Holguín—.

2 p. m. (a 5 horas del deadline):

Los tres paquetes fueron dejados en la Oficina de Maestrías, en el mismo despacho del profesor Daniel Guevara. Su asistente, quien me los recibió, me adelantó off-the-record que el lunes me confirmarían si la semana del 17 de junio estaríamos sustentando o no: ¡Ahora sí que viene lo bueno!





Entrega de las 3 copias espiraladas: T-11

8 a. m. (a 11 horas del deadline):

—Aló, profesor, le habla...
—Ya sé… José Garay.
—Sí, profesor.  Disculpe que lo llame tan temprano.
—No hay problema. Dime.
—Profesor, quería consultarle sobre la entrega de las tres copias espiraladas de la tesis. ¿Pueden ser en blanco y negro?
—Mejor a color. Pero puede ser back-to-back. Hoy estoy hasta las 7 de la noche.
—¿Back-to-back?
—Por ambas caras.
—Ah, ok, profesor. ¿Estaría bien si se las alcanzamos el martes o miércoles de la otra semana?
—Tiene que ser hoy, hasta antes de las 7 de la noche, porque si no, ya no ingresan a la lista de sustentación de este mes.
—¿Ah sí?
—Y yo me voy de vacaciones un mes y medio, así que...
—¡Uy, profesor! De acuerdo, déjeme coordinar con mis compañeros para ver cómo hacemos.
—Ok. Que tengas un buen día.
—Igualmente, profesor.

“#$%/&(%&/($”$$”#”, pensé.

martes, 8 de enero de 2013

Centrum versus Mivivienda

El día de hoy en Gestión, mi profesor de Herramientas para la Toma de Decisiones, Luis Felipe Zegarra, le dio con palo al gobierno —y específicamente al Fondo Mivivienda—, por subsidiar (injustamente) la compra o mejoramiento de viviendas a la clase media, y por contribuir a la generación de una peligrosa burbuja inmobiliaria:


domingo, 14 de octubre de 2012

Melancolía de postgrado (o "Lo que más extrañaré de la maestría")

Allá por enero de 2011, cuando mi jefa me dio el sutil "cachetadón", haciéndome tomar conciencia de que, sin estudios de maestría, no tenía muchas oportunidades de escalar (o incluso de moverme) en el mercado laboral, entré en una depresión existencial que me duró más o menos una semana; después de la cual, ya había tomado la decisión que cambiaría mi vida (al menos, por los siguientes dos años).

Donde todo comenzó

Por aquella época, el grupo corporativo para el que laboraba tenía un convenio con Centrum Católica; gracias al cual, los colaboradores podíamos postular al programa MBA Gerencial a un precio, de lejos, barato. Luego de conversar con mi jefa, la decisión se convirtió en proyecto: allí fue donde comenzó el estrés de la maestría.

Mis miércoles y sábados jamás volverían a ser los mismos. Durante casi 20 meses, viví (o dejé de hacerlo) entre sesiones de clase, la biblioteca, DARSA, DOCSIS, los cubículos y salas de estudio, los libros y las carpetas de materiales, la intranet, los tableros con nuestros nombres, el café, más café, RedBull, la bodeguita, el ceviche, el chifa, el pollo a la brasa, el estacionamiento de adentro, el estacionamiento de afuera, las chicas que venían a encuestarnos, las chicas de los otros programas, el personal de seguridad, el ascensor, las escaleras, las aulas, el 303, los baños, la cafetería, Skype, las amanecidas, los controles de lectura, las tareas, los exámenes, los avances de la tesis, los profesores, pero sobre todo, mis compañeros de promoción.

Lo que más extrañaré de la maestría

Así como yo, cada uno de mis compañeros maestristas inició el programa con ilusiones, sueños y expectativas; cada uno sacrificó invaluables momentos de familia, de pareja, de diversión, de descanso. Junto a todos ellos —ya que 42 comenzamos y 42 terminamos— sobreviví la maestría, compartiendo cientos de vivencias, las que fui narrando en mi blog, Crónicas de maestría; el que queda, desde hoy, como un registro perenne, un testimonio real de que sí se pudo, de que sí es posible.

Sé que el lazo que ahora nos une será difícil de romper; como dice una frase anónima:

...la casualidad nos hizo hermanos, pero es el corazón el que nos hizo amigos.

miércoles, 10 de octubre de 2012

La hora de la verdad: It's "Dagoberto Diaz" time!!


Llegó el día. Llegó la hora. Hoy es el examen final de Finanzas Internacionales... 
Oh, profesor, tenga piedad de nosotros... 

domingo, 2 de septiembre de 2012

Profesores de farándula

En el último ciclo de la maestría, dos profesores han generando una búsqueda ciberespacial, por parte de las chicas del salón, por sus dobles (o símiles análogos) en la farándula mundial. ¿Los reconocen?


domingo, 22 de julio de 2012

Avance de tesis corregida

Ayer recogimos el tercer avance de la tesis, ya corregido por nuestro asesor. A pesar de ser el tercer avance; sus anotaciones y garabateadas estuvieron más enfocadas en lo presentado en la primera y segunda entregas.


Entendemos, obviamente, que es mejor que nos lo observen ahora y no cuando tengamos que sustentarla; sin embargo, nos ha complicado todo el esquema de trabajo. Ni modo, en la puerta del horno a veces se puede quemar el pan, ¿cierto?

viernes, 25 de mayo de 2012

El placer de las pequeñas cosas


En medio de toda la carga de la maestría y la tesis, es curioso cómo las pequeñas cosas —como escaparse a comer un pollito a la brasa con tu hijo— pueden convertirse en algo tan especial. :)

lunes, 21 de noviembre de 2011

El top list inverso

Habiendo pasado la valla de la quinta clase, creo que puedo opinar con mayor objetividad respecto del método, carisma y eficacia de mi profesor del curso de Cibdlnaaotid Ganecreil (o la falta de). Su última clase fue de verdad insípida. Y mirando hacia atrás, pienso que han habido temas con los que sí nos ha sabido "enganchar"; pero lamentablemente, en términos generales, podría decir que el docente está liderando el top list inverso.

sábado, 12 de noviembre de 2011

La mala leche

O sea, mi grupo de trabajo de la maestría está "incómodo" conmigo. Se me asignó el desarrollo y presentación de un caso para el curso de Gerencia de Operaciones. Debía enviarlo al grupo para su revisión el jueves, y bueno, era viernes por la tarde y aun no terminaba. Para colmo de la aparente "conchudez" (de mi parte), envié un correo pidiéndoles que se conecten a las 9 p. m. para completar (y terminar juntos) la tarea.

¡Okay, okay! No debí enviar ese correo. Debí quedarme calladito y asegurarles que completaría el trabajo —como que fue así, finalmente—; sin embargo, horas antes uno de los chicos envió un correo proponiendo repartir lo que faltaba por hacer. Yo asumí que era un generoso ofrecimiento de darme una mano... Ignorancia crasa.

El correo que llegó a mi bandeja, casi al cierre de la tarde, me descuadró: "el grupo está incómodo contigo", "debiste avisar que no podías con el trabajo", "tuviste toda la semana para terminarlo", "recién lo has empezado a ver el miércoles", "que no se vuelva a repetir". Merecida llamada de atención o no... más probable que sí a que no, considero que hubiera sido más oportuna después de presentar el trabajo (el sábado en la tarde, ¡ojo!), ya que después de un "café cortado con mala leche" (injusto o no) de todas formas te deja "bajoneado" —como me decía Mariella Allan (¿así se escribía el apellido de mi otrora mejor amiga?)—.

Y "bajoneado" (léase desmotivado), no es el mejor estado de ánimo para redactar un documento y preparar una buena presentación, creo yo.