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martes, 22 de febrero de 2011

¡Bienvenido a la matanza!

Quiero agradecer a todos aquellos que me apoyaron moralmente con sus buenas vibras y palabras de aliento. A Mónica, Jorge, la Ceci, Julio, Miroslava, Marco, Ana Paola, César, la Pope, Ferry, Fabiola, Ana María y a todos los lectores de este blog. Estoy seguro que sin esas energías positivas, este milagro no hubiese sido posible.

Y aunque amigos y próximos magísteres ya me van anunciando la "utopía" del tiempo libre, la "matanza", la "sacada de ancho"; he me aquí, a dos días de comenzar el posgrado, con todo el entusiasmo por emprender la aventura, y listo para lo que venga. Y como escribió George Harrison, "Here comes the sun (and I say) It's alright".

lunes, 21 de febrero de 2011

Hasta quemar el último cartucho

Estos cuatro últimos días han sido realmente complicados. No supe nada de Jessica Gamarra, sino hasta el viernes al mediodía; y encima para decirme que mi crédito había sido denegado —por el refinanciamiento de un crédito personal, que hiciera el año pasado—. No leyeron mal: mi crédito fue denegado.

Al minuto, luego de recibir la mala noticia, se inició un periplo de lamentaciones, buenas y malas ideas, alientos, buenas vibras y frustraciones; en general, desilusión. Pero también casi al minuto, un nuevo actor entró en escena, desapercibido, más bien invisible. Siempre fui escéptico a la expresión "mover influencias", hasta hoy. Gonzalo Podestá me acompañó, desde el BlackBerry, incondicionalmente; casi haciendo suyo el problema; sin temor a quemarse en el ardor de la batalla.


Hoy se quemaron todos los cartuchos posibles y mañana se define todo. Cualquier cosa puede suceder. Me voy a dormir, satisfecho de haber librado una batalla con honestidad e inteligencia; pero sobre todo, satisfecho de no haberla librado solo.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Houston, we have a problem!

Jessica Gamarra, mi Ejecutiva de Cuenta del BCP, me informó que tuvo que pedir una excepción en la evaluación de mi crédito, debido a un refinanciamiento que tramité el año pasado, el cual está siendo observado por el departamento de Créditos Educativos del banco. Asumo que mañana tendremos la ansiada respuesta. Ahora sí que estoy contra el reloj, ya sea para la matrícula en Centrum o para migrar al Plan B.

jueves, 10 de febrero de 2011

Admitido

Solemnidad. Seriedad. Silencio. La versión de mí mismo adaptada a ese medio ambiente no me defraudó. Me quedé con la frase —probablemente cliché— del Director de Admisión, al final de la entrevista personal: "Ya he revisado su documentación y no encuentro ninguna razón para no admitirlo en el programa".

Una ingenua pero genuina sensación de felicidad invadió mi rostro, y casi inmediatamente recordé a Fernanda Bromley: la suerte no existe; existe el resultado del esfuerzo y la perseverancia.

Lamentablemente, en la puerta del horno me encuentro a merced de la misericordia del departamento de Créditos Educativos del BCP. Y espero, de todo corazón, que este pan no se me queme.

El que espera, desespera

Un viaje más corto del que pensaba en taxi hasta Los Alamos de Monterrico; el estacionamiento de Centrum clausurado por "razones administrativas", según el portero; una recepcionista muy simpática; y por coincidencia el suplemento de El Comercio, Maestrías, sobre la mesa de centro. Tic-toc, tic-toc, tic.toc...

viernes, 4 de febrero de 2011

What if...


Desde hace varias horas me ha entrado la duda —por no decir el pánico— respecto del resultado de mi proceso de admisión al MBA Gerencial de Centrum. A ver: no resolví todas las preguntas del examen (me faltó tiempo y dejé como diez u once); de las preguntas que sí respondí, puede ser que me haya equivocado en varias; es posible que la redacción del tema que escogí, la educación en el Perú, les haya parecido un tanto genérica o trillada; y por último, ese test psicológico podría arrojar que estoy loco, o en camino a serlo.

¡Chispas! Talvez debería ir explorando el plan B: la maestría en Educación de San Marcos, que a fin de cuentas fue la primera opción que evalué para mis estudios de posgrado.

miércoles, 2 de febrero de 2011

El que mucho abarca...

Me lo recordó hace unas semanas "la China", Adriana Higa, y hace unas horas, Kareen Flores: "El que mucho abarca, poco aprieta". Por la propiedad conmutativa de la causa-efecto (gracias, Felix Ccoicca), estoy considerando seriamente que para "apretar" lo que haya que "apretar" en la maestría, voy a tener que dejar de "abarcar" tanto.

Encabezando la lista de quehaceres a dejar, está mi programa de radio. Sí. He decidido que "Notas del Séptimo Arte" va hasta el 20 de febrero, último domingo de mi vida como hoy la conozco. Y por otro lado, según lo conversado ayer con Ricardo Anchante, mi coordinador en iSIL, mi carga horaria como docente bajará a la mitad.

Espero que estos cambios sean suficientes; pero claro, eso se irá viendo sobre la marcha.

martes, 1 de febrero de 2011

El llamado

Hoy recibí la llamada que estaba esperando: la coordinación de la entrevista personal. Me encontraba en las oficinas de mi ex área, Sistemas, conversando precisamente con otros dos postulantes también de mi empresa: Evert Luna y Marco Benito.

De todos los documentos que requería llevar a la entrevista, solo me faltaban dos: la bendita copia del grado de bachiller (autenticada por la universidad)  y una carta de presentación escrita por un compañero de trabajo (esto último estaba totalmente fuera de mi radar). Para lo primero, hoy mismo inicié el trámite; por lo que espero tenerlo para el miércoles próximo. Para la carta, tendré que recurrir a mi compañera, mi partner, mi financista: Adriana Higa.


sábado, 29 de enero de 2011

Tangled

En el aula, el ambiente se sentía cargado de tensión; a la que pensé que sería inmune. Talvez era la solemnidad de todo el proceso: la espera en el auditorio, la procesión hacia el aula, el hermetismo de los coordinadores y auxiliares. La seriedad de toda esa gente bonita, como la llamaría Lizette Landeras, me contagió.

¡Chispas! Empezó el examen y bueno, el nerviosismo propio de este tipo de pruebas invadió la sala. Oigan, si alguien odia a los extranjeros ¿es xenofobia o misantropía? ¿Y si un terreno se encuentra abandonado sin cultivar? ¿es baldío o baladí? ¿El agnóstico duda de la existencia de Dios? ¿o acaso es el pragmático? ¡Oops!

Dos horas después, manejando de regreso por la Av. Primavera, pensaba si tendría posibilidades de ingresar a pesar de haberme faltado tiempo para responder diez preguntas. Ya lo sabré en el transcurso de la semana.

Examen de ineptitud


"Al otro lado del mundo" es la expresión que estaba buscando; y bueno, es el precio que tuve que pagar por no averiguar antes dónde diablos quedaba Centrum. Afortunadamente, llegué a tiempo para mi examen de aptitud (que espero no resulte de ineptitud).

martes, 25 de enero de 2011

Todo en orden

Talvez Aida Toscano, mi psicóloga, tenga razón: en ocasiones suelo ser demasiado vehemente. Rebeca Hidalgo me explicó que para participar en el Proceso de Admisión, solo se necesita una copia simple del grado de bachiller. Todo en orden: era cuestión de ser paciente y esperar su respuesta.

Este sábado es el examen de aptitud. Si me va bien, continúo en el proceso; si no, se cierra este blog.

La copia del grado de bachiller

¡Bendita copia autenticada del grado de bachiller! Espero que Rebeca Hidalgo se apiade de mí y me permita participar en el Proceso de Admisión de Centrum sin la bendita copia autenticada. Mi madre —léase mi tramitadora personal— está en la playa, y es posible que la Oficina de Grados y Títulos de la universidad Inca Garcilaso de la Vega tarde una semana en entregar el documento. ¡Rebeca, responde mis correos, por favor! :(

Y fue allí donde comenzó el estrés

Día decisivo. En martes ni te cases ni te embarques, dicen por ahí; pero ya no podía esperar más. Apenas tuve noticias de Jessica Gamarra, mi Ejecutiva de Cuenta del BCP, tomé nota de sus instrucciones: recogí el formato de Solicitud de Crédito, lo hice firmar por mi jefa, se lo dejé a Jessica, descargué e imprimí los compromisos de honor y financiero —ojo con el orden—, e ingresé a la web de Centrum para llenar la Ficha de Inscripción. Antes de enviarla, revisé que todos los datos estén correctos. Clic. Fue allí donde comenzó el estrés de la maestría.